Shicheng. La Atlántida china

Por Pablo Alonso.

El Lago Qiandao, en la provincia de Zhejiang, al este de China esconde entre sus aguas un tesoro que muy pocos podrían imaginar y que, de hecho, no fue descubierto hasta hace relativamente pocos años.  El Lago de las Mil Islas lo llaman, y es que estos 573 kilómetros cuadrados de superficie alberga, para ser exactos, 1.078 islas grandes y otras tantas algo más pequeñas; aunque esto no siempre fue así, sino que su creación nos remonta a finales de los años 50, cuando el valle fue inundado, ya que el gobierno chino necesitaba una nueva central hidroeléctrica para cubrir las necesidades de la creciente población de la ciudad de Hangzhou. No se lo pensaron dos veces y llenaron el valle de agua, desplazando a miles de personas y dejando sumergidas cientos de aldeas y ciudades; aunque algo más quedó bajo aquellas aguas.

Thousand-Island-Lake-Qiandao-Lake-in-China

En 2001, 40 años después de la inundación del valle, una noticia llegaba a oídos de todos los arqueólogos. Bajo la inmensidad de aquella masa azul reposaban, olvidados, los restos milenarios de la ciudad de Shicheng. La ciudad, creada hace más de un milenio, fue antaño un importante y floreciente punto de encuentro comercial, signo de prosperidad, donde los monumentos y la riqueza arquitectónica se hacía patente.

10_Restoration-picShicheng city

Un funcionario local, encargado del turismo, Qiu Feng, buscaba nuevas fórmulas para promover aquella zona, con lo que propuso una actividad que tuviera como objetivo el bucear por aquellas aguas cristalinas, aunque no esperaba lo que se iba a encontrar. Lo que al principio fue un muro de ladrillo fue poco a poco convirtiéndose en los restos de toda una ciudad que contaba con más de 1.000 años de vida y que se conservaba intacta, pues hasta las vigas de madera permanecían preservadas.  Pero Shicheng no fue la única ciudad descubierta bajo el Lago Qiandao, sino que otras tres ciudades reposaban también en el fondo, ajenas a lo que ocurría en el exterior

ciudad_sumergida_de_shicheng

Desde entonces, ha sido un quebradero de cabeza para las autoridades el cómo  conservar estos restos. Se valoró la posibilidad de crear un muro de protección y bombear el agua, pero la presión del agua haría inútil dicho método. También se propuso el extraer dichas piezas, pero una prueba llevada a cabo por el antiguo director de la oficina de gestión de patrimonio, desechó dicha idea. Extrajeron dos vigas de madera y, en el momento en el que se expusieron al aire, comenzaron a encogerse. Por el momento, parece que la mejor solución es dejar los restos en su ya natural hábitat, a la espera  de que el avance de la tecnología permita, si eso es lo que se busca, extraer las piezas sin que por ello sean dañadas. Bajo las aguas de aquel inmenso lago continuará reposando Shicheng.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s